
Bandera de Pakistán (izquierda) en un partido de futbol. Prohíben espectadores israelíes en Birmingham.
Este pasado viernes, día 17 de octubre, un organismo policial municipal de la ciudad de Birmingham (Inglaterra) recomendó que se prohibiera la asistencia a los seguidores del equipo de futbol israelí Macabi (de Tel Aviv) al partido de la Liga Europea contra el equipo local británico Aston Villa, el próximo día 6 de noviembre. El motivo aducido es que dicho partido se considera que sería de “alto riesgo”.
Y ¿por qué podría haber violencia en ese partido? Las autoridades municipales no lo han explicitado, pero todo el mundo sabe que la razón es que Birmingham y el conjunto de la zona metropolitana de West Midlands, a la que aquella ciudad pertenece, está invadida por inmigrantes musulmanes, muchos de ellos radicalizados -en favor de la organización terrorista Hamas y de otras-, inmigrantes procedentes en gran medida de ese país asiático maldito que es Pakistán.

La ciudad de Birmingham (en rojo), de 1 millón de habitantes es la segunda mayor, tras Londres. Las zonas en amarillo claro comprenden el resto de la conurbación (o área metropolitana) denominada West Midlands (2,7 millones de habitantes; incluye también la ciudad de Coventry, en el extremo oriental, en amarillo claro). Está situada, a cierta distancia, al NO de Londres. Fuente Wikipedia (en inglés).
Como ha dicho una de las columnistas del diario conservador The Telegraph, “Con la propuesta prohibición a los seguidores del equipo de Tel Aviv Maccabi, la policía se está doblegando a las hordas antisemitas”.
Por su parte, Robert Jenrick, el decidido Secretario de Justicia ¨en la sombra¨ del Partido Conservador -hoy en la oposición-, declaró contundentemente que algunos barrios de Birmingham “son los lugares peor integrados que yo jamás he visto en este país”, “semejantes a suburbios [slums]”.

Robert Jenrick.
De una mayoría británica blanca, la población de Birmingham se ha convertido en una mayoría asiática y de raza negra
Birmingham forma parte de la historia de la Revolución científica e Industrial británica durante el s. XVIII y comienzos del s. XIX.
“Hace una generación [al final del s. XX] más del 70% de los habitantes de la “¨segunda ciudad” del Reino Unido [Birmingham] eran blancos de origen británico; la mayoría de ellos eran cristianos”.
“En estos años se ha producido una profunda transformación y, en la actualidad, las llamadas ¨minorías¨ étnicas constituyen la mayoría. Concretamente, quienes han nacido en el extranjero suponen el 30% de los habitantes [de la ciudad]. Casi la tercera parte del total (el 31%) son de origen asiático [hayan nacido o no en Reino Unido], de los que la mayoría procede de Pakistán … Otro 11 % son población de raza negra”. Por otro lado, prácticamente todos los habitantes de Birmingham de origen pakistaní y de Bangladesh son de religión musulmana.
Como es bien sabido estas “minorías” de religión musulmana tienen una fuerte inclinación a concentrar su residencia en determinados barrios. Por ello, tanto los concejales municipales de dichos barrios, como algunos diputados de la Cámara de los Comunes (o cámara baja nacional) de aquellas circunscripciones, se ven presionados a ceder ante las reclamaciones de los cabecillas musulmanes de estos barrios a permitir que -de hecho- puedan incumplir una serie de disposiciones civiles británicas (ya que Reino Unido no tiene un Código Civil escrito, propiamente dicho).
En consecuencia, aquellos inmigrantes (legales o ilegales) siguen manteniendo las instituciones y reglas musulmanas que trajeron de sus países de origen, en lo relativo al derecho de familia, a los derechos y obligaciones de las mujeres, al gobierno de aquellos barrios, a la enseñanza religiosa a los niños y jóvenes, etc.
Dicho en lenguaje ¨actual¨, exigen practicar el nefasto y disgregador ¨multiculturalismo¨, que la decadente progresía de Europa occidental ha acogido con los brazos abiertos desde hace varias décadas.
Concejales y otros políticos han encubierto durante años una extensa red de explotación sexual de niñas blancas pobres para no perder los votos de ciudadanos británicos originarios de Pakistán y de Bangladesh
Los inmigrantes ya nacionalizados como británicos saben de sobra que son los políticos de izquierda (del Partido Laborista), pero también los centristas (los ¨liberales democráticos¨) quienes más fácilmente transigen con sus insidiosas exigencias de arrinconar disposiciones civiles británicas. No obstante, unos pocos concejales conservadores (tories) están también implicados en el encubrimiento de esta horrible red.
Hace ya 10 meses, el pasado enero, escribí un artículo que, a pesar del tiempo transcurrido, sigue de total actualidad, ya que el gobierno laborista no ha dado ni un paso efectivo para esclarecerlo y resolverlo.
El pasado enero relataba yo lo siguiente: “El debate político actual en Reino Unido cuenta, entre sus asuntos más destacados y escandalosos la posible –más bien, muy probable– responsabilidad del partido en el gobierno –el Laborista-, de varios de sus dirigentes y, concretamente, del Primer Ministro Keil Starmer en no combatir adecuadamente una amplia red de abusos y explotación sexual de varias decenas de miles de niñas [blancas, de familias pobres, desestructuradas] a lo largo y ancho del país. Escándalo allí conocido como de los “grooming gangs”: bandas de acoso, violación y explotación de niñas en unas 50 ciudades del país”.

Los 6 condenados en el caso Rotherham (2018), de las bandas de violadores de niñas blancas. Hombres originarios de Pakistán y Bangladesh. Fuente: BBC.
Los responsables de la decisión de impedir la asistencia al partido de futbol a los forofos israelitas … deben dimitir
La autoridad policial municipal que ha propuesto que los israelitas no puedan estar presentes en aquel partido es la West Midlands Police and Crime Commissioner. Su jefe desde 2021 es Simon Foster, miembro del Partido Laborista.
Además, el Alcalde del Área Metropolitana de West Midlands, desde 2024, es Richard Parker, también del Partido Laborista.
Los editorialistas del principal diario conservador británico, The Telegraph, han titulado su columna del siguiente modo:
“Si [los jefes de] la policía [de West Midlands] no pueden realizar sus funciones [de vigilancia y control], deben dimitir”. “Nuestras fuerzas policiales han reconocido que son incapaces de garantizar la seguridad de los seguidores israelitas en una ciudad británica”.
El prometedor dirigente del Partido Conservador, Robert Jenrick, por su parte, ha resaltado la trascendencia -negativa- de lo que está sucediendo con el partido de futbol del 6 de noviembre:
“La decisión de la Policía de West Midlands de impedir la presencia de los seguidores israelitas [en aquel partido de futbol] marca un nuevo mínimo en la historia reciente de nuestra nación”.
Otros artículos de mi blog sobre estos asuntos:
Ya no hay racismo sistémico en Reino Unido. 13 de abril de 2021.
Continúan los incendios intencionados y saqueos en EEUU. La organización Black Lives Matter. 16 de septiembre de 2020.

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