
Esperanzador discurso de Marco Rubio en Munich.
El 14 de febrero, ante la Conferencia de Seguridad transatlántica que se celebra cada año en la ciudad alemana de Munich, el Secretario de Estado (esto es, el ministro de exteriores) estadounidense Marco Rubio ha pronunciado un discurso tranquilizador.
“Estoy aquí [en Munich] para afirmar con claridad que EE.UU. está trazando la vía para un nuevo siglo de prosperidad y que, una vez más, queremos hacerlo con Vds. [los europeos], nuestros valiosos aliados y nuestros más antiguos amigos. Deseamos hacerlo con Vds., una Europa orgullosa de su legado y de su historia, con una Europa que tenga el espíritu de creación y de libertad, como cuando envió naves a mares desconocidos, alumbrando nuestra civilización, la civilización occidental …”.
Estas conferencias anuales en Munich agrupan a diversos eminentes gobernantes (jefes de estado, ministros de defensa, jefes de los servicios de inteligencia, etc.), principalmente de EE.UU. y de los países europeos. Estas personas son quienes están en condiciones de imponer sanciones internacionales, decidir el uso de la fuerza militar o de otro tipo o, también, disponer si hay que permitir que un determinado conflicto vaya a más o si debe frenarse su escalada. Naturalmente, todo esto sucede en la vida política diaria, no en el marco de la conferencia de Munich. El centro de los debates son los temas de seguridad nacional, defensa, estrategia internacional y otros conexos.
Dicho sea de paso, hay indicios de que las conferencias anuales de Munich irán relegando en buena medida a las de Davos (Suiza), por resultar más apropiadas para el nuevo y conflictivo ambiente internacional que se está gestando.
Los participantes en Munich acogen muy positivamente a Marco Rubio
Nada más finalizada la intervención de Marco Rubio (cuyos padres son cubanos), un veterano diplomático alemán se le acercó y le dijo lo siguiente: “Señor Secretario, no estoy seguro de si Vd. ha advertido el suspiro de alivio que ha recorrido esta sala cuando hemos escuchado lo que yo interpretaría como un mensaje de confianza y colaboración [por su parte, hacia Europa]”.
Este comentario del experimentado diplomático fue intencionadamente retórico, ya que el Secretario de Estado Rubio acababa de recibir un cerrado aplauso de toda la sala, puesta en pie … lo que prácticamente nunca sucede en las alocuciones de Donald Trump en foros europeos.
“La nuestra es una alianza histórica que ha superado graves amenazas”
“Estamos reunidos hoy aquí [en Munich] en tanto que miembros de una alianza histórica. Una alianza que ha cambiado y salvado al mundo”. Así comenzaba su intervención Marco Rubio, cuyo texto completo en francés puede consultarse pinchando aquí.
Cuando esta serie de conferencias anuales comenzaron en Munich, en 1963, “este país e incluso el conjunto del continente [europeo] estaba dividido” en dos mitades: la Europa libre y la dominada por la URSS. Un año antes (1962), “la crisis de los misiles de Cuba había conducido al mundo al borde de la destrucción nuclear… una destrucción de un tipo nuevo, más apocalíptica y definitiva” que nada de lo que se había conocido antes.
“Miles de años de civilización occidental [desde la Grecia micénica, s. XIII a.C.] estaban amenazados. La victoria estaba lejos de ser segura, pero … Europa y EE.UU. triunfaron”. “El tristemente célebre Muro de Berlín, que había dividido esta nación en dos, fue demolido”. Y, finalmente, la URSS se hundió por sus problemas internos, sin que los países occidentales tuvieran que disparar ni un solo proyectil.
A partir de los años 90, tras la caída de la URSS en 1991, “Adoptamos una visión dogmática del comercio [internacional] libre y sin ningún tipo de trabas, mientras que ciertos países [principalmente Rusia y luego China] protegían sus economías y subvencionaban sus empresas para vencer a las nuestras y provocar el cierre de nuestras fábricas. En consecuencia, una gran parte de nuestras sociedades se encuentran [actualmente] desindustrializadas, habiéndose deslocalizado al extranjero millones d empleos … y el control de cadenas de suministro críticas se ha confiado a nuestros adversarios y rivales [hoy en día, ante todo, China]”.
La decadencia de Occidente no es algo inevitable. Se equivocaron los ¨progresistas globalistas¨. Podemos reindustrializarnos de nuevo
Marco Rubio prosiguió así: “En nuestro empeño por construir un mundo sin fronteras, hemos abierto nuestras puertas a una ola de inmigración masiva sin precedentes que amenaza la cohesión de nuestras sociedades, la continuidad de nuestra cultura y el futuro de nuestros pueblos. Juntos [estadounidenses y europeos] hemos cometido estos errores y ahora debemos a nuestros pueblos hacer frente a estas realidades y volver a avanzar …“.
“Si bien nosotros [EE.UU.] estamos decididos, si fuera necesario, a llevar a cabo aquella tarea solos, preferimos y esperamos poder hacerlo con Vds., nuestros amigos de Europa”.
EE.UU. y Europa “estamos unidos los unos con los otros. EE.UU. se fundó hace 250 años [el 4 de julio de 1776, mediante su Declaración de Independencia], pero nuestras raíces se remontan a este continente [Europa], bastante antes de la llegada a nuestras costas de los primeros colonos que construyeron el país en el que yo nací. Aquellos colonos aportaron los recuerdos, las tradiciones y la fe cristiana de sus ancestros … Formamos parte de una misma civilización, de la civilización occidental”.
“Fue aquí, en Europa, donde surgieron las ideas que sembraron las raíces de la libertad que han cambiado el mundo. Fue Europa la que aportó al mundo el estado de derecho, las universidades y la revolución científica”.
“La desindustrialización [de las pasadas décadas] no era inevitable. Se trató de una decisión política deliberada, de un planteamiento económico que ha durado varias décadas y que ha despojado a nuestras naciones de su riqueza, de su capacidad de producción y de nuestra independencia”.
“Se trató de una transformación estúpida pero voluntaria la que nos ha hecho dependientes de otros [países, como China] para nuestras necesidades y ante futuras crisis [o pandemias] mundiales”. “Juntos [ahora], podemos reindustrializar nuestras economías”.
La influencia económica y civilizadora de Occidente puede recuperarse
“Tras la II Guerra Mundial y en nuestros días, muchos han llegado a creer que la era de la dominación occidental había acabado y que nuestro futuro está destinado a ser débil y un simple eco de nuestro pasado. Pero juntos [a ambos lados del Atlántico], nuestros antecesores determinaron que la decadencia no era una opción [válida] y ellos la rechazaron ... Y es esto lo que el Presidente Trump quiere hacer [ahora]. Con Vds. Por ello no deseamos que nuestros aliados [europeos] sean débiles, porque ello nos debilitará [también a nosotros] … Queremos aliados que sean capaces de defenderse …”.
“Nosotros [EE.UU.] creemos que Europa ha de sobreponerse …”.
El doble significado del discurso de Marco Rubio
El primero, es obvio. Un par de cronistas del Wall Street Journal (WSJ) lo han expresado en el titular de su artículo: “Marco Rubio busca tranquilizar a los aliados europeos en su discurso en Munich”.
Las recientes amenazas del Presidente Trump a Dinamarca y al conjunto de Europa en relación a Groenlandia, su poco disimulado desprecio hacia los aliados europeos, en general, su absolutamente inaceptable acercamiento al dictador Vladimir Putin, etc. lógicamente ha ido abriendo una profunda brecha entre ambos continentes. El resentimiento europeo está justificado y está a flor de piel.
Lo que Marco Rubio ha transmitido a dichos aliados es que una parte de la actual Administración Trump-II sostiene una actitud mucho más positiva hacia Europa y busca un entendimiento y colaboración sinceros y no meramente oportunista, como practica Trump. Y Marco Rubio ha mostrado esto en Munich, evitando todo posible enfrentamiento con el presidente Trump, como es lógico.
Ahora bien, a pesar de que este ha sido el aspecto principal de su tranquilizadora intervención en Munich, de modo secundario Marco Rubio ha dado a entender, sutilmente, que seguramente él va a ser uno de quienes van a buscar sustituir a Trump como cabeza del Partido Republicano (GOP) a partir de 2028, en las próximas elecciones presidenciales.
Aunque tres años es un larguísimo periodo de tiempo y pueden producirse muchos cambios si, finalmente, Marco Rubio se presenta a dichos comicios cabe poca duda de que gran parte de los políticos europeos -al menos del amplio espectro conservador- verían con muy buenos ojos su candidatura. Lo contrario a como verían una candidatura del actual -y por ahora nefasto- Vicepresidente JD Vance.
El planteamiento internacional de Marco Rubio bebe en las fuentes de Ronald Reagan (1981 a 1989)
Los editorialistas del Wall Street Journal (WSJ) señalan, acertadamente, que “Marco Rubio ha echado mano directamente del ¨manual¨ del ex Presidente Ronald Reagan sobre su ¨internacionalismo conservador¨: creía sin duda alguna en el liderazgo de EE.UU. y en la superioridad del régimen de las libertades; [en una política] basada en la percepción de los peligros [exteriores] para los estadounidenses y en sus intereses [en el mundo]; cauteloso de si la diplomacia y el comercio [internacional] podían resolver todas las diferencias existentes en la escena mundial”.
“Esta visión mundial todavía representa la mejor fórmula para operar frente a las amenazas que se está acumulando contra EE.UU., principalmente del eje China, Rusia, Corea del Norte e Irán”. Esta es la opinión de los editorialistas del WSJ.
Otros artículos de mi blog sobre estos temas:
Europa está en plena decadencia y ha dejado de creer en ella misma. 30 de septiembre de 2025.

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