
La respuesta de Israel a Irán fue en la zona de Isfahán, en el centro del país.
El presidente demócrata Joe Biden acaba de lograr su propósito central de lo que denomina “evitar una escalada” en el conflicto de Oriente Medio. Ha presionado tanto al gobierno de Israel, con la ayuda de los tibios dirigentes de Europa occidental, que Israel se ha visto obligado a llevar a cabo un muy reducido, casi meramente simbólico, contrataque militar ayer, viernes día 19 de abril.
No puede obviarse que la agresión militar de Irán casi una semana antes, el pasado día 13 de abril, había constituido una clara y voluntaria escalada por parte del régimen fundamentalista. Por primera vez en la historia, Irán había lanzado un ataque aéreo desde su propio territorio contra objetivos situados dentro de Israel. Hasta aquel día, Irán había actuado siempre contra Israel por intermediación de sus fuerzas terroristas aliadas de la región: Hezbollah desde Líbano, Hamas desde la Franja de Gaza, las fuerzas de los Hutíes desde Yemen y diversas milicias proiraníes de Siria e Irak.
Además, el volumen del ataque iraní había sido muy amplio: 120 misiles balísticos, 30 misiles de crucero y 170 drones armados con cohetes. En total, más de 300 armas aéreas ofensivas orientadas a bases militares en Israel, centros de mando y otros objetivos situados en ciudades israelíes, donde se habrían producido muchas víctimas civiles.
El hecho de que el enormemente eficaz sistema israelí de defensa antiaérea, junto con la colaboración de las fuerzas estadounidenses, jordanas y británicas derribasen el 99% de las armas iraníes, evitando todo tipo de víctimas mortales en Israel, civiles o militares, y eludiendo cualquier tipo de destrucción material, no elimina la gravedad del ataque de la República Islámica, que no tiene precedente alguno.
El contrataque israelí no ha provocado víctimas y escasas destrucciones de instalaciones antiaéreas
A diferencia del ataque de la República Islámica, Israel no ha reconocido la autoría de su ataque del 19 de abril -para desescalar-, pero nadie duda de ella.
Además, digamos de entrada, que los misiles lanzados por Israel contra una base militar que dispone de uno de los más avanzados sistemas de defensa antiaérea con los que cuenta Irán (el S-300, de Rusia), está en el centro de Irán pero no pudieron ser interceptados por las defensas iraníes, a diferencia de lo que ocurrió en Israel hace una semana. El objetivo elegido por Israel estaba en los alrededores de la histórica ciudad de Isfahán, en el centro del país.
Cerca de Isfahán se encuentra un centro de investigación sobre la energía nuclear. Irán aduce que se limita a usos médicos, pero todo el mundo sabe que forma parte del programa de desarrollo de armas nucleares. La base iraní atacada acoge el correspondiente sistema de defensa antiaérea, el sistema ruso S-300 que, según fuentes indirectas ha sido dañado por el ataque, aunque la República Islámica lo niega para aparentar que los misiles israelíes también han fracasado, lo que no es nada fácil que haya ocurrido.

Área de Isfahán. Lugar bombardeado, abajo: en “Alleged missile base”, junto a la instalación nuclear iraní. Fuente: WSJ (Inteli Times).
El ataque de Israel en realidad no fue neutralizado por las defensas antiaéreas de Irán
Los portavoces del régimen han difundido que Israel debe haber utilizado pequeños drones armados que habrían introducido en el país por tierra, pero fuentes estadounidenses piensan que las armas han sido misiles disparados por cazas israelíes, misiles que habrían atravesado la frontera exterior de Irán sin ser detenidos por las defensas antiaéreas situadas en la frontera exterior del país.
Con este golpe, atravesando medio país de Irán y alcanzando la base junto a las instalaciones nucleares, el Gobierno israelí habría dado a entender que tiene la capacidad para volver a golpear objetivos en casi cualquier punto del país, sin que sus misiles sean detenidos por las fuerzas armadas iraníes.
La Administración Biden ha conseguido que Israel “desescale”, pero ¿logrará que Irán también lo haga por medio de la estrategia de apaciguamiento de Washington?
El gobierno israelí -dependiente de las armas y del apoyo internacional de EE.UU- ha sido efectivamente disuadido -esto es, forzado- por la Administración Biden a que respondiera de un modo casi simbólico, nada más.
Los editorialistas del principal diario conservador de EE.UU., el Wall Sreet Journal (WSJ), se han planteado que “La cuestión es [saber] si la cuidadosa respuesta de Israel va a tener el efecto disuasorio apropiado [sobre Irán]” … pero “los gobernantes en Teherán son conscientes de que han sido capaces de franquear una línea roja atacando directamente a Israel la semana pasada … Y que Irán no está pagando ningún precio significativo por ello”.
“Irán conserva su capacidad para volver a atacar Israel y … lo que es más importante, va a continuar logrando avances en su programa de armas nucleares … Nadie debería sorprenderse si Irán anuncia, más pronto que tarde, haber alcanzado ya la plena capacidad militar nuclear”. Esto cambiaría todo en Medio Oriente, colocando a Irán en una posición muy fuerte.
Los editorialistas del WSJ concluyen afirmando que “todo lo anterior debería convencer al Presidente Biden y al grupo G-7 [de potencias occidentales] de, finalmente, abandonar su estrategia de apaciguamiento hacia Teherán”.
Otros artículos de mi blog sobre estos temas:
Gran ataque de Israel a Irán para impedir su muy avanzada bomba nuclear. 14 de junio de 2025.
Israel está ganando su guerra contra el terrorismo mostrando el único camino acertado a los otros países occidentales. 1 de octubre de 2024.
El Presidente Biden ordena un bombardeo pacifista -una farsa- por la muerte de tres soldados estadounidenses. Aumenta el peligro de escalada bélica en Oriente Medio. 3 de febrero de 2024.
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La sangrienta represalia de Irán, no se ha producido. Trump sigue ganando. 10 de enero de 2020.
¿Busca Trump una guerra contra Irán? 6 de enero de 2020.
Primer ciberataque lanzado por EE.UU., contra los sistemas de lanzamiento de misiles de Irán. 28 junio 2019.
Oriente Medio y el Presidente que ¨dirigía desde atrás¨. 16 de marzo de 2016.

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