
Exultación en la bancada lepenista al derribar al gobierno Barnier. A la derecha, Jean-Philippe Tanguy, presidente adjunto del grupo RN. El populismo no es la solución.
Marine Le Pen y su corte de dóciles colaboradores han consumado antes de ayer, día 4 de diciembre, su grave irresponsabilidad, dejando en evidencia lo poco que les importa la estabilidad de Francia y el bienestar de sus ciudadanos.
Los dirigentes de la Agrupación Nacional (RN) han demostrado, de manera patente, estar “dispuestos a todo” con tal de intentar dominar el poder y salvar la carrera política de la propia Marine Le Pen. Antes del 31 de marzo de 2025, ella puede ser condenada por un tribunal a cinco años de cárcel y 5 años de inelegibilidad para cualquier cargo público, lo que se aplicaría de manera provisional inmediatamente, sin esperar a que concluya la tramitación de los posibles recursos judiciales, poniendo fin -prácticamente- a su carrera política.
Los 124 diputados de Agrupación Nacional, que constituyen actualmente el primer grupo de la Asamblea Nacional, unieron sus votos a los 71 diputados de la extrema izquierda y de la izquierda ¨tradicional¨ (socialistas, comunistas y ecologistas) -agrupados en la elocuente coalición Nuevo Frente Popular (NFP)-, y a otros grupos de la izquierda, sacando adelante una moción de censura contra el gobierno del gaullista Michel Barnier. Tan anómalo es este procedimiento, que no prosperaba desde 1962.
Según habían expresado en los días anteriores, ni el propio Michel Barnier, ni el Presidente Macron creían posible que Marine Le Pen tomara esta incoherente y oportunista decisión … pero se equivocaban.
Además, Le Pen ha derribado al gobierno menos de tres meses después de haber negociado -indirectamente- un acuerdo con el nuevo primer ministro, Michel Barnier, para darle su respaldo en la Asamblea Nacional, acordando cada proyecto de ley, uno a uno, aun sin formar parte Agrupación Nacional del Ejecutivo nacional. ¿Quién va a fiarse, en adelante, de Le Pen y de su Agrupación Nacional?
La populista y falsaria Le Pen pretende -ahora- que no le ha gustado tener que echar abajo al gobierno Barnier
Debe ser muy consciente Marine Le Pen de la ignominia que acaba de cometer -que la descalifica para mucho tiempo-, porque ahora monta el numerito hipócrita de que para ella el derribo del gobierno Barnier “no supone una victoria”. Simplemente, “no había ninguna otra solución”. ¡Evidentemente que la había!

Michel Barnier. Primer Ministro de Francia, del 5 sept. 2024 al 4 dic. 2024.
Si Vd. actuó forzada por las circunstancias, ¿por qué no contempla, Sra. Le Pen, la expresión de su rostro en el momento de anunciarse la victoria de la moción de censura, en la fotografía que he colocado en portada?
Por otro lado, Sra. Le Pen, no parece haberle explicado Vd. -a tiempo- al presidente adjunto de su grupo parlamentario, Jean-Philippe Tanguy, sentado a su izquierda en dicha fotografía, que -en realidad- Vd. no deseaba derribar a Michel Barnier, pero que se vio forzada a hacerlo … contra sus inclinaciones políticas personales.
Para tratar de justificar su voto de censura, Marine Le Pen vuelve al único -falso- argumento que tiene: que el Primer Ministro Barnier no satisfizo las tres reformas que ella le solicitó para el Presupuesto del Estado. En realidad, Barnier aceptó una y media de dichas peticiones y, además, la futura reforma electoral, incrementando su proporcionalidad, tal como hace años que reclama el partido Agrupación Nacional (RN), sin que se le haya hecho caso hasta que Barnier llegó al poder.
Dura reacción de los medios internacionales
Ante semejante infamia, el corresponsal en Paris del diario británico The Telegraph ha titulado su crónica del siguiente modo: “¿Quién se atreve ahora a dirigir Francia?”
Los editorialistas del principal diario conservador estadounidense, The Wall Street Journal (WSJ) se auto preguntan: “¿Quién teme a Marine Le Pen [ahora]?” y se responden: “Todo el mundo del establishment europeo … Ha echado abajo al primer ministro de la segunda mayor economía de Europa, con la ayuda de la izquierda”.
Los mismos editorialistas del WSJ prosiguen afirmando que “Ni la Agrupación Nacional [de Le Pen] ni el izquierdista Nuevo Frente Popular tienen idea de cómo hacer revivir la agónica economía de Francia”. “Las generosas ayudas a los desempleados [que aquellos dos grupos apoyan con vigor] incentivan que muchos trabajadores permanezcan sin trabajar. [Por otro lado,] Según un informe de la Comisión Europea, alrededor de la mitad de las empresas y negocios de Francia soportan una ¨carga regulatoria¨ [considerada] pesada, en comparación con sólo la tercera parte en el resto de la Eurozona [esto es, en los otros 19 miembros de la UE que han adoptado una moneda común, el euro]”.
El Wall Street Journal llega a una pesimista conclusión, que no parece -desgraciadamente- descaminada: “La [actual] parálisis política de Francia continuará hasta que una crisis financiera la haga saltar o los votantes den un mandato claro a uno de los partidos [responsables, se sobreentiende]”.
Los editorialistas se permiten una broma algo siniestra, pero no menos oportuna: “La Sra. Le Pen podría consultar al [actual] Primer Ministro Kyriakos Mitsotakis sobre cómo logró reactivar [la economía de] Grecia [desde que accedió al cargo en 2019. En 2015 Grecia dejó de pagar su deuda soberana]”. “Entonces, ella [la Sra. Le Pen], podría formar un gobierno en vez de simplemente echar uno abajo”.
Los medios internacionales también ponen de relieve la responsabilidad del Presidente Emmanuel Macron
En Italia, “el Corriere Della Sera [principal diario del país, de centro derecha] afirma, tajante, que ¨el macronismo¨ está muerto”. “El planteamiento [de Macron] de cortar ambas alas [políticas, tratando de no tener que aliarse de forma duradera con alguna de ellas] y avanzar [sólo] hacia el centro ha funcionado en las dos elecciones presidenciales [2017 y 2022], pero se ha hundido frente a la crisis social y a la [progresiva] impopularidad del presidente [Macron]”.
El diario berlinés Berliner Zeitung sostiene lo siguiente: “Hoy en día, Francia está en ruinas. La única salida de esta profunda crisis política es que se vaya el responsable; ¡Macron debe dimitir y dejar el puesto a alguien nuevo!”
También en Alemania, el periódico bávaro Süddeutsche Zeitung califica a Macron de “saboteador de la República”.
En su cuenta en X (antigua Twitter), el semanario británico The Economist afirma lapidariamente: “Sin presupuesto, ni gobierno. Resulta difícil imaginar cómo Francia puede solucionar esta profunda crisis política”.
El presidente centrista Emmanuel Macron es el responsable último del actual grave deterioro de la gobernabilidad de Francia, pero la actual crisis se podía haber evitado durante un tiempo
Cuando en abril de 2022 Emmanuel Macron salió elegido, por segunda vez, Presidente de la República, yo publiqué un artículo titulado: “Macron reelegido Presidente. Previsiblemente, el deterioro del sistema político francés se agravará”.
Y así ha sido. Desde 2022 el sistema de gobierno en Francia ha ido de mal en peor, incluido un grave periodo de huelgas masivas y -a menudo- salvajes (sin permiso), incendios de automóviles, ataques a las fuerzas del orden, etc., durante el primer trimestre de 2023, protagonizado por la extrema izquierda y la izquierda, entonces denominada la coalición Nupes (Nueva Unión Popular, Ecologista y Social).
Mencioné extensamente, entonces, que Jérôme Fourquet, director del reputado instituto demoscópico –privado- Ifop … ha declarado lo siguiente … respecto al conjunto del quinquenio [2022 a 2027] que se había abierto:
“Este nuevo mandato va a estar marcado por una aguda descomposición política” ya que “la reelección del Presidente reposa en unas bases aún más frágiles que las de 2017”.
Jérôme Fourquet también destacó que “la fractura social y geográfica [en Francia] no deja de ahondarse” … “El lugar en el que se elabora la política [nacional, esto es, Paris] está muy desconectado del resto del país”.
Marine Le Pen no quiere que se vean sus cartas, pero necesita que el Presidente Macron caiga cuanto antes
Según relata el principal diario conservador de Francia, Le Figaro, “Contrariamente al ex trotskista Mélenchon y su partido La Francia Insumisa (LFI), Marine Le Pen ha dicho que no va a reclamar la dimisión de Emmanuel Macron”. De hacerlo, dejaría al descubierto el verdadero propósito de su actual malévolo plan: tras echar a Barnier, hacer caer cuanto antes a Macron y que se realicen elecciones presidenciales antes del plazo del 31 de marzo de 2025, cuando un tribunal posiblemente la condene a inelegibilidad de todo cargo público durante 5 años. De ser para entonces Presidente de la República, no se le aplicaría la condena hasta el fin de su mandato: 2030.
Con su actual y miserable “victoria” frente a Michel Barnier y Macron, la Sra. Le Pen ve ésta como su última oportunidad de ganar las elecciones y ocupar el Palacio del Elíseo, sede de la Presidencia de la República.
Ella espera que otros partidos (como el de Mélenchon, etc.) le hagan el siguiente trabajo sucio. Por ello, menciona que aunque ella no exija la salida de Macron “de todos modos, la presión sobre el Jefe del Estado ¨será más y más fuerte¨ …”
En bien de Francia y del conjunto de las formaciones de derecha dura y nacionalista de la Europa democrática, resultaría muy importante que la populista Marine Le Pen no consiga ahora sus propósitos y salga debilitada, así como su partido político.
Otros artículos de mi blog sobre estos asuntos:
La Quinta República francesa podría venirse abajo por la aguda crisis política actual. 15 de octubre de 2025.
Tras la caída del gobierno de Francia, el nuevo primer ministro podría quizás estabilizar el rumbo político, sin girar a la izquierda. 12 de septiembre de 2025.
François Bayrou nuevo primer ministro de Francia …tiene los meses contados. 15 de diciembre de 2024.
El gobierno de Francia a punto de caer. Si Marine Le Pen lo consuma será el caos para el país y un gran retroceso para su partido. 3 de diciembre de 2024.
El nuevo gobierno de Francia supone un giro a la derecha. 23 de septiembre de 2024.
Macron reelegido Presidente. Previsiblemente, el deterioro del sistema político francés se agravará. 26 de abril de 2022.
El nuevo Gobierno comienza a definir sus conservadoras políticas de inmigración en Francia. 13 de octubre de 2024.
Michel Barnier nombrado primer ministro de Francia. Posible salida aceptable a la grave crisis política. 10 de septiembre de 2024.
No hay excusa para la violencia de la extrema izquierda en Francia, que ha evolucionado ya hacia el terrorismo. 3 de julio de 2023.
El programa político de Le Pen es constitucional, no propone el Frexit, ni es racista, pero rechaza los dogmas de la corrección política que Macron viene aplicando. 14 de abril de 2022.

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