
Fieles orando ante la Gran Mezquita de Paris. Grave penetración musulmana en Francia.
El 20 de mayo, el principal diario conservador de Francia, Le Figaro, desveló el contenido sorprendente del resumen público de 73 páginas, de un amplio informe de los servicios de información de Francia, que permanece clasificado, cuyo título es “Los Hermanos Musulmanes y el islamismo político en Francia”.
El día 21 de mayo el informe completo fue presentado en el Consejo (de ministros) de Defensa y de Seguridad Nacional, presidido por el presidente de la República, el centrista Emmanuel Macron. Su elaboración ha llevado un año, habiendo participado tres ministerios, el de Interior, Defensa y Asuntos Exteriores.
El principal protagonista de la penetración islamista en Francia y en otros muchos países europeos ha sido -y sigue siendo- la organización islamista, semi secreta, de actuación pública muy discreta (low profile) los Hermanos Musulmanes, fundada en El Cairo en 1928. Esta organización islamista se ha implantado de forma casi exclusiva en el continente europeo, dadas las particularidades de nuestro continente para un proyecto musulmán.
Aclaremos, desde el comienzo de este artículo, que los miembros de esta veterana organización no suelen participar directamente en las acciones terroristas de grupos como Al Qaeda o el Estado Islámico (ISIS o Daesh), pero efectúan una muy eficaz y amplia labor de preparación del terreno difundiendo la ideología islamista, la necesidad de la Yjhad (la guerra santa) frente a los infieles occidentales y la conveniencia de los atentados terroristas (que forman parte de su Yihad) para liberar a la comunidad musulmana, la Umma. Por ello, en numerosas ocasiones los ¨hermanos¨ han dado cobijo y otras ayudas a los terroristas yihadistas propiamente dichos.
Francia cuenta con la mayor presencia de musulmanes y también de los “hermanos”
Le Figaro recoge que “el informe nos recuerda que, en Francia y en Europa, esta ofensiva de los ¨hermanos¨ comenzó hace unos 70 años [desde mediados de los años 50, con la primera ola de inmigración del Magreb (el norte de África) a Europa]”. En el informe resumido puede leerse que “al amparo de los movimientos migratorios y de la represión policial sufrida en sus propios países musulmanes a partir de 1950 los primeros ¨hermanos musulmanes¨ se instalaron en Gran Bretaña, Alemania y Suiza. Después, algunos se implantaron en Bélgica, Francia e Italia”.
Ahora bien, con el tiempo ha sido en Francia donde la presencia de inmigrantes musulmanes y de los ¨hermanos¨ ha alcanzado una mayor amplitud e influencia. A principios de 2024 había 5,4 millones de musulmanes en Francia, esto es, casi el 8% de la población total. Pero en Marsella (la segunda ciudad de Francia) alcanza el 30%. En el conjunto de la región parisina -en sentido amplio- (denominada Île-de-France), de los 12,4 millones de habitantes 1,5 millones son musulmanes, por tanto, suponen el 12% del total.
Reino Unido es el segundo país con mayor proporción de musulmanes en su población, el 6%, en 2021; unos 4 millones en total.
España es el tercer país europeo con más presencia de personas musulmanas: 2,4 millones, en torno al 5% de la población total. Este porcentaje es más o menos igual al de Holanda, muy por encima del de Italia (3,7%).
Al rechazo social de los franceses se unió la autosegregación (o ¨separación¨, como lo llaman allí) de los inmigrantes musulmanes
Como es de sobra sabido, estas personas musulmanas tienden a concentrarse en determinados barrios, donde “hacen su vida” … “a su manera”, ignorando muchas de las leyes francesas, en particular las referentes a las mujeres, pero no sólo éstas.
Desde hace décadas, muchos ciudadanos, fuerzas políticas y personajes religiosos de los países de acogida han cometido el gravísimo error –buenista– de, en vez de criticar y poner coto a esta forma de “separación” (o autosegregación) social y cultural -estos musulmanes vivían en Marsella o Paris pero casi enteramente como si estuvieran en la ciudad de Argel o en El Cairo-, la ensalzaron con la claudicante y disgregadora doctrina del multiculturalismo: que cada cual actúe, en muchísimas situaciones, conforme a sus valores y costumbres de origen. De este modo, aunque sean musulmanes de tercera o cuarta generación, nunca llegan a integrarse … ni siquiera desean hacerlo.
Se les fue concediendo la potestad –de hecho, e incluso, a veces, de iure– de saltarse las normas civiles francesas cuando no les gustaban a los imanes de las mezquitas, manteniendo sus costumbres -contrarias a dichas normas legales francesas- derivadas de la Sharía, esto es, de la ley islámica tradicional.
Ya en 2008, y no sólo en Francia, se alzaron voces denunciando esta equivocada actitud del multiculturalismo. Dos autores de Dinamarca, Karen Jespersen y Ralf Pittelkow, escribieron sus experiencias y reflexiones sobre la no integración de los inmigrantes quienes, por el contrario, exigían más y más “derechos”, contrarios a las leyes nacionales. La obra se titula “Islamistas y buenistas. Escrito de acusación” y fue publicada por la editorial Gota a Gota (FAES).
“Los Hermanos Musulmanes construyeron el fundamento del ¨islamismo político¨ para ser implantado en Occidente”
La anterior afirmación -en este subtítulo- procedente del informe recién publicado, continúa del siguiente modo: “Desde sus orígenes, el islam político ideado por los Hermanos Musulmanes supone un sistema integral, que cubre todos los aspectos de la vida de un musulmán, más allá de lo meramente religioso”.
“Para Hassan al-Banna, el fundador de la hermandad en 1928 en el Egipto dominado por los británicos, “el islam es la solución [frente] a la invasión militar, política y social procedente de Occidente”… Él ideó la “conquista de Occidente: nosotros vamos a perseguir dicha fuerza maléfica a sus propias tierras, invadiremos su corazón occidental y lucharemos para vencerlo hasta que el mundo entero grite el nombre del Profeta”.
El informe del ejecutivo de Francia sostiene que “la ideología política [de los Hermanos Musulmanes] ha sido ¨occidentalizada¨ para su [mejor] implantación en Europa … al tiempo que practica una disimulación táctica [de pacifismo y cooperación, de lo que en realidad es] un integrismo subversivo”.
Los dos grandes campos en los que actúan los Hermanos Musulmanes
Los servicios de información franceses resaltan en su informe que esta organización semi secreta dispone de una amplia red de mezquitas en Francia controladas por ellos y, como es habitual en todos los países -incluidos los musulmanes-, de las correspondientes asociaciones caritativas, de escuelas coránicas y de bibliotecas islámicas.
Ahora bien, a diferencia de lo que sucede en la mayoría de los países no europeos, en nuestro continente los “hermanos” han desarrollado, también, una variada y numerosa trama de organizaciones -predominantemente locales- de carácter deportivo, recreativas, agencias de viajes en grupo, de ayuda a la búsqueda de empleo, de asistencia al desarrollo personal, implantación de todo tipo de tiendas y un largo etcétera. También cuentan con escuelas propiamente dichas, para la obtención de los diplomas educativos nacionales, aunque no en gran número.
Como ya mencioné, todo este entramado societario acompaña en casi todas las actividades de la vida de los musulmanes en Francia, creando un ecosistema propio, casi cerrado.
De esta manera, una gran parte de los musulmanes que habitan en Francia, adquiriendo incluso la nacionalidad, permanecen siempre ¨separados¨ de sus teóricos conciudadanos: los franceses de toda la vida.
Es importante señalar que el conjunto de este entramado organizativo de los Hermanos Musulmanes está dispuesto de un modo bastante descentralizado, de manera que resulte más difícil comprenderlo e, in extremis, desmontarlo por parte de los servicios de información franceses.
Mezquitas controladas por los Hermanos Musulmanes. Financiación del movimiento, principalmente por Catar
Según el mencionado informe “hay un total de 139 lugares de culto afiliados a la organización tapadera ¨Musulmanes de Francia¨” que, aunque se presenta como “próxima” a los Hermanos Musulmanes, en realidad son la misma cosa. Aquellas mezquitas y otros lugares de culto están presentes en 55 de los 101 departamentos (provincias) que hay en Francia.
Cuestión importante, los Hermanos Musulmanes no existen legalmente en Francia, siendo la organización “Musulmanes de Francia” la que figura en su lugar.
En su empeño por disimular -esconder- su verdadero tamaño e influencia, dicha organización ¨Musulmanes de Francia¨ tan solo reconoce controlar 53, de aquellos 139 lugares de culto.
Todo el mundo conoce la relevancia que adquieren los predicadores de las mezquitas en las oraciones de los viernes para el adoctrinamiento no solo religioso sino también político de sus fieles. Predicadores que -con bastante frecuencia- organizan ¨otras actividades¨ menos pías en relación con el movimiento de ciertas personas –agresivos activistas- enviadas a realizar ¨ciertos actos¨.
Por otro lado, miembros de los Hermanos Musulmanes son muy activos en las redes sociales, donde no cesan de difundir su ideología.
Otras 280 asociaciones de todo tipo (deportivas, culturales, para los jóvenes, etc.), pretendidamente independientes, han podido ser identificadas como controladas por la red de los “hermanos”.
Los autores del informe han estimado que “el ¨núcleo duro¨ de este movimiento [los Hermanos Musulmanes, no de sus sociedades subordinadas] … se estima en unas 400 personas … pudiendo llegar a 1.000”.
El presupuesto anual de esta organización semi secreta -no del conjunto de sus asociaciones- se ha estimado en unos 500.000 euros.
Catar, que trata de presentar una cara moderada hacia Occidente, es quien ha proporcionado la mayor parte de esta financiación, según publica la cadena de TV pública francesa France24.
La supuesta ¨islamofobia del Estado¨
Según relata el informe, los dirigentes de este movimiento islamista habían previsto que no a mucho tardar se produciría una reacción en Francia en contra de su implantación y penetración y, para mejor combatirla, adoptaron el concepto buenista de islamofobia con el que se presentarían como “meros defensores” frente a un rechazo de los franceses de toda la vida.
Mediante esta treta, el agresor quedaba transformado en el agredido.
Su deliberada invasión y ataque contra la cultura y los valores occidentales se transformarían en inocente actitud defensiva frente a la discriminación y persecución de las instituciones de Francia.
En el otoño de 1989 tres estudiantes femeninas de bachillerato del Liceo de Creil desencadenaron lo que se transformó en un vivo y prolongado debate nacional -e incluso europeo-, al negarse las tres jóvenes -por primera vez- a retirarse el pañuelo o velo (hiyab, en árabe) que llevaban en la cabeza al entrar en el instituto. Su expulsión del centro alimentó la polémica nacional, seguida de cerca desde casi todos los países europeos.
Los Hermanos Musulmanes habían creado su primera gran polémica nacional y estaban obteniendo sus primeros e importantes avances y aliados: una parte de las fuerzas políticas y mediáticas francesas de izquierda se pusieron de su lado. Y así ha continuado siendo hasta el día de hoy.
La complicidad y electoralismo de la extrema izquierda
En estos últimos años, la extrema izquierda francesa -La France insoumise (LFI)-, dirigida por el antiguo trotskista Jean-Luc Mélenchon, es la fuerza de izquierda dominante, muy por encima del tradicional Partido Socialista de Francia.

Jean-Luc Mélenchon. Dirigente de La Francia Insumisa (LFI).
El partido de Mélenchon cayó en la cuenta hace tiempo de que su comprensión hacia las causas islamistas le estaba proporcionando el voto de la mayoría de los musulmanes ya nacionalizados franceses. Por su parte, los “hermanos” decidieron manipularlo en favor de sus nuevas campañas.
Un analista político del diario Le Figaro (Eliott Mamane) se refería estos días a “Esta izquierda que no está siendo consciente de su instrumentalización por los Hermanos Musulmanes”.
Reacciones políticas en Francia frente al informe en cuestión
El Ministro del Interior francés, Bruno Retailleau, uno de los principales impulsores de la realización del mencionado informe, declaró enseguida lo siguiente:
“El objetivo [de los Hermanos Musulmanes] es inclinar toda la sociedad francesa hacia la sharía [la ley islámica]”, lo que según él “resulta totalmente incompatible con los principios de [nuestra] República y con los objetivos de la cohesión nacional”.

Bruno Retailleau. Ministro del Interior. Recién elegido presidente del partido Los Republicanos (LR).
Por otro lado, Bruno Retailleau acaba de ser elegido presidente del partido de centro derecha Los Republicanos (LR), lo que ha generado una reacción de entusiasmo en el conjunto del partido y, también, entre el electorado conservador, según las primeras encuestas, lo que no se veía desde hace muchos años.
Por su parte, Manuel Valls, hijo de un español, que fue primer ministro de Francia, del Partido Socialista (2014 a 2016) y, actualmente, es Ministro de Ultramar, declaró enseguida que “es necesario actuar con determinación, de manera muy fuerte con el propósito de destruir los Hermanos Musulmanes, hasta prohibir y desmantelar” este movimiento. Añadiendo que es preciso emprender contra los hermanos “una guerra política, cultural e ideológica, desde todas las instancias” de los poderes nacional y locales.

Manuel Valls. Ex primer ministro, socialista, de Francia.
El redactor en jefe adjunto del principal diario conservador de Francia, Le Figaro, Jean Chichizola, tituló su columna del siguiente modo:
“Ante la ofensiva de los Hermanos Musulmanes, el Estado debe golpearles con todos sus medios”
Dos partidos de la derecha nacionalista vienen años denunciando este estado de cosas: la Agrupación Nacional (AN) -de Le Pen- y “¡Reconquista!” de Eric Zemmour
Nada más hacerse público el informe, el presidente de Agrupación Nacional (AN), Jordan Bardella, reclamó “que se prohíba” a los Hermanos Musulmanes, llamando a “un combate” contra “el conjunto de las sociedades integrantes” de la hermandad egipcia en Francia, de la que considera que tiene “un carácter terrorista”.
Pero, la dirigente histórica del partido AN, Marine Le Pen, ha declarado que “Hace 15 años que venimos diciendo esto [lo que describe el informe oficial] y desde hace 15 años nos han venido reprochando que eso era falso”.
Le Figaro expone que a los ojos de Marine Le Pen sus adversarios políticos son cómplices de la situación: “Toda esta gente son parte del problema y nos han hecho perder un tiempo precioso”.
No hay que olvidar que AN -el partido de Le Pen- es el que cuenta con un mayor grupo parlamentario en la cámara baja o Asamblea Nacional, 123 del total de 577 escaños, aunque se encuentra en la oposición.
Algo semejante ha sucedido con el partido ¡Reconquista!, pero que tiene una trayectoria mucho más corta que la de AN, ya que fue fundado en 2021.

Eric Zemmour. Presidente del partido ¡Reconquista!
El número dos de esta formación y eurodiputada, Sarah Knafo, ha declarado recientemente en SubRadio que “Desde hace años hemos alertado sobre el ¨entrismo¨ [o penetración] islamista [en numerosas asociaciones e instituciones locales de Francia]. Cuando recibimos cada año unas 500.000 personas de países musulmanes, ¿por qué se asombran de la existencia de esta amenaza?” Ahora bien, esta dirigente “se felicita de que esta cuestión sea finalmente reconocida de manera oficial”. Según ella, “esto permitirá quizás que los últimos escépticos [acerca de este grave problema] tomen conciencia de la amenaza”.
Otros artículos de mi blog sobre estos temas:
Prohíben espectadores israelíes en partido de futbol en Birmingham (Reino Unido). 22 de octubre de 2025.
La inmigración ilegal está pasando al primer plano de la política en Europa. El buenismo está siendo cuestionado. 11 de octubre de 2023.

Excelente artículo
Muchas gracias. Disculpe el retraso en responder por haber estado varios días fuera de Madrid.
Un cordial saludo,
Gustavo Jaso
Estimado Sr./Sra.:
Muchas gracias por su opinión.
Lamento mucho el enorme retraso en responderle. Estoy teniendo problemas con esta app o como se llame este servicio de «comentarios». Me resulta vergonzoso hacerlo ahora.
Un cordial saludo,
Gusyavo Jaso
Mil perdones por este descomunal retraso. Estoy teniendo fallos con este servicio de «comentarios» y apenas me aparecen.
Lamento semejante tardanza.
Gustavo jaso